Home / Sin categoría  / Perlé por el mundo. Etapa 51

Perlé por el mundo. Etapa 51

ETAPA 51 Perlé herenciano huésped de admirador de Raúl Miércoles,  28 de Septiembre de 2016.   ‘Si me holgué con el hallazgo no hay para qué decirlo,  pues fue tanto el contento como la admiración de pensar  de dónde podía venimos

ETAPA 51

Perlé herenciano huésped de admirador de Raúl

Miércoles,  28 de Septiembre de 2016.

 

‘Si me holgué con el hallazgo no hay para qué decirlo,
 pues fue tanto el contento como la admiración de pensar
 de dónde podía venimos aquel bien,
 especialmente a mí.”

(Cap.XL, 1ª parte de “El Quijote”)

Tras tu llegada a Dresde tu fiel Penélope te exige unas mínimas atenciones para poder proseguir tu aventura con una garantía de éxito. En esta ocasión hay que arreglarle un cable del freno y decides parar un día y al tiempo aprovechar para hacerle una revisión general a tu montura.

etapa-51

Tu día en la capital alemana te ha permitido disfrutar de la ciudad más importante de la Sajonia centroeuropea y, por la noche, de una amena conversación donde compartes las vivencias de esos alemanes del este que te narran como vivieron esos años intrigantes donde el país quedó dividido de una forma tan artificial, construyendo dos mundos paralelos pero tan diferentes que aún hoy, 25 años después de su reunificación, conservan muestras de las diferencias sociales, económicas y políticas que funcionaron en sendos lados del muro.

img-20160928-wa0007

Los primeros poblamientos de la zona datan del Neolítico y en el año 1206 se menciona por primera vez a Dresde. A fines del siglo XV se convierte en la residencia del soberano de Sajonia. El desarrollo de la ciudad se vio estancado por la Guerra de los Treinta Años (1618-1648). En los años posteriores se construyeron los parques y edificios más famosos, pero la ciudad sufrió los daños de casi todas las grandes guerras europeas. En 1685 ardió completamente la antigua ciudad y necesitó bastantes años para su total reconstrucción.

 Durante el siglo XVIII, Dresde fue conquistada por Prusia en dos ocasiones y en 1756 fue quemada por los prusianos.  Durante la Primera Guerra Mundial, Dresde permaneció indemne y después de la Revolución de Noviembre de 1918 se convirtió en la capital del Estado libre de Sajonia; sin embargo en 1945 (II Guerra Mundial) la ciudad fue totalmente arrasada por los bombardeos aliados, calculándose en 35000 muertos los caídos de la capital sajona.

Tras la caída del Muro de Berlín en 1989 y la Reunificación alemana, la ciudad pasó a ser parte de la RFA y la Unión Europea. Al igual que el resto de la ex-RDA, Dresde ha tenido problemas para acoplarse con el sistema de la RFA. Sin embargo, la ciudad destaca por ser una de las que mejor ha sabido adaptarse a la Nueva Economía.

En agosto de 2002, la ciudad se vio afectada por las grandes inundaciones que produjo el Elba.

Posee un amplio patrimonio donde destaca el Zwinger, palacio de estilo barroco; la Hofkirche, la Iglesia católica de la Corte; las terrazas sobre el Elba, una iglesia ortodoxa y una sinagoga o la Dresdner Schloss, antigua residencia de los reyes de Sajonia. Pero quizá el edificio más conocido a nivel mundial es la Frauenkirche (Iglesia evangélica luterana de Nuestra Señora, considerado como un símbolo en contra de la guerra y como símbolo de la reconciliación).

img-20160928-wa0010

De Dresde era natal el músico Richard Strauss, y como anécdota el gran poeta Schiller, en 1785, escribió en esta ciudad la Oda a la Alegría, el poema que es actualmente el Himno de la Unión Europea.

Te despides de esta ciudad, preparado para una larguísima etapa y, como tú dices, “dándole zaparilla” que cada vez anochece antes. Pasas por pequeñas localidades pertenecientes al cinturón urbano dresdeniano como Hellerau, Bärnsdorf, Neuer Anbau o Radeburg.

En esta última localidad (de casi 8000 habtiantes) … encuentras un establecimiento donde se fomenta el comercio justo. Paras y una mujer se sorprende por tu atuendo y, tras explicarle el motivo de tu apariencia, siente un especial aprecio hacia ti pues sus hijos también son aventureros dedicándose a una actividad tan de riesgo como es el alpinismo. Te regala una tableta de chocolate de ese comercio justo con lo que compruebas que aunque esta zona parece estar habitada por gente más fría que las del sur de Europa, cuando se llega al corazón la bondad humana sale a relucir.

En ese mismo lugar has contemplando un mapamundi donde se mostraban las diferentes proyecciones cartográficas. El motivo era poner en evidencia como la proyección denominada de Mercator, que es la más usada en geografía,  no se ajusta realmente a la realidad dimensional de los diferentes países. En cualquier lugar te encuentras con una curiosidad digna de ser conocida.

Tras esta breve parada prosigues presuroso pasando de lado por nuevas villas como Thiendorf, Ortrand, o Burkersdorf. Por los terrenos que ahora atraviesas se desarrolló la batalla de Burkersdorf en 1762 entre un ejército prusiano de 40.000 hombres contra el ejército austríaco de alrededor de 30.000 hombres.

Atraviesas Lauchhammer y a pocos kilómetros encuentras tu destino de hoy Finsterwalde,  donde tu anfitrión Gerd te espera para ofrecerte su casa para el descanso nocturno. Curioso este Gerd que se presenta ante ti portando algo de un español por el que se siente totalmente atraído. Gratísima anécdota la del futbolista Raúl cuya profesionalidad dejó huella por estos lares germanos.

img-20160928-wa0015

Aprovechando que ya has rebasado las 50 etapas de ruta por la vieja Europa, pongo el siguiente mapa para observar el terreno recorrido y los desniveles pedaleados en los más de 3000 kilómetros que has viajado. Los números son sólo referencias del programa que he usado y que espero mejorar para futuras presentaciones.

Amigo Elías, feliz descanso.

trayecto-de-elias

Textos: Ángel Martín-Fontecha Guijarro
CompartirShare on FacebookShare on Google+Pin on PinterestTweet about this on TwitterEmail this to someonePrint this page


Recibe nuestras alarmas, noticias y actualizaciones en Whatsapp

Teléfono con Whatsapp *